Recogidos por el tiempo
engarzados por el viento
los recuerdos están presentes
¡Poseidón escondió lo que soñamos!
Mi descanso es de gaviota
de pelícano danzante
y la marea escucha
el batir de otras alas.
Estrellas y espumas conversan
crece el amor entre piedras blancas
cantan dos aves del desierto
renuevan un perfume, un silencio.
Noche de junio, retornan las aves
vuelo rasante recibe la lluvia
ella se embarca en caracola de plata
él la sigue en jinete escarlata.
Y yo allí
en el borde del encuentro
cómo otra ave que canta
risas y voces en los pinos
entre recuerdos, su aroma me retrata.
2007
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