jueves, 26 de abril de 2012

NATURALEZA VIVA

Guaitecas, tus cipreses buscan
senderos a Dalcahue.
Lacao recibe suspiros.
Cahuash llora sin que nadie la abrace.
Las Butachauques buscan la comida
en Caihuin.
Añihué, recibe aves azules, blancas,
pardas.
Butalcura llora en los faldeos de Antuco.
Caipulli y Lumaco muerden la nieve
de Abtao, rocío del continente.


Un viaje a las islas del sur de Chile, 2004.

ÉXTASIS

El guardián de la palabra,
ese de pellejo gastado,
rezonga entre los abismos,  
mientras preparas un tentempié
para el camino a tu rebelde éxtasis.

Como señuelo de resuellos mundanos,
opíparo amante de la ironía,
 sin reino de ensoñación lírica,
¡frustras cualquier mísero encanto
de vocablo!

No alcanzaste a tocarme con
el pincel de eslabones
moribundos y reaccionarios,
¡sonidos de piedad y pujanza!

Te zambulles en tu cuaderno
de teorías cuadriculadas,
observas zapatos de fariseos,
gárgolas fetichistas, canículas doradas,
de un pasado que aún huele a cigarra.

Blando el despojo de una sociedad pretérita,
carcome los deseos de seguir cantando,
de seguir batallando como en esa, tu vida.
Termina tu boca de mascar el refrigerio,
las ideas son ahora, escafandra, caleidoscopio,
¡un somnífero insólito, voltea el firmamento!
¡Ansiedad y herida!

Todo se traduce en solipsismo,
¡artera bocanada de sentidos!
 te trastoca en ladrón de sentimientos,
prefloración de una pena,
y alarga, larga, una teoría antecesora,
viaja hasta lisonjas y paranoias.

Buscarás ahora una licencia,
para dejar de vivir entre columnas y reveses.
Una bandera flamea en mitad de tu poltrona negra y  blanca, 
que cederá gustosa la verdad,
¡al llegar la Poesía!

Rebelde preguntarás mañana:
¿Por qué ya no duele este éxtasis?


   Abril de 2010

martes, 10 de abril de 2012

CANTO AL SONETO DE MADERA Y AGUA

             
Sonetos de la humedad ligera,
bocas petrificadas de verso
maderos oscuros, claros, serenos
agazapados en el río del tiempo,
han besado hoy, estas, mis manos.

Huelo sus voces de senderos,
de huellas y de fragantes aguas,
iluminadas por el requiebro
de altas ramas en el lago aquél,
de caucásicas crisálidas.

Sonetos de madera y agua,
golpeadas de nardos y nísperos
la ternura se clava en mi carne
dibuja un aliento y,  cándida  
recobra las burbujas somnolientas
en el espíritu del lago.

Sonetos en la víspera de encuentros,
tu hálito llegó hasta mí en suspiros del verano
y el recóndito besar de tus hojas,
recibió el desalojo de los años.


Viña del Mar, enero 2009.
A Pablo Neruda y sus Sonetos de amor, llamados por él en sus
comienzos “Sonetos de Madera” y a “nuestro encuentro en  el
lago de Ritza” (Leer “Madererías de amor en la noche) cuento
en el libro De Romero, Albahaca y otras vainas”

AYER TE RECORDÉ GABRIELA

Ayer, te recordé amiga
en un encuentro de rondas
junto al arco de tu estampa
en la flecha que plantaste
tan segura, tan sangrante.

Ayer, recordé tu preñez
en la senda dolorosa
del poeta y su delirio
del poeta caminante
del amor no comprendido
de tu amor agradecido
tan lejano, tan sufrido.

Ayer,
te recordé Gabriela…

sábado, 7 de abril de 2012

SEMILLA

 

Albores, roces,
renace el tiempo,
hay  grietas en el polvo.                                              
   
El agua canta sus mejores arias,
late en la naturaleza su impronta
el sagrado rito comienza.
   
La semilla se agita,
el agua la acuna, fecunda brota
el espacio no la derrota.
    
Tierra y  agua, son sólo uno
amores serán las flores,
las pasiones sus frutos.


2005

GÉISER

          
  











 


Ávido torrente de goce planetario,
rito, dádiva jadea entre sales y tierra.
En telúrico gemir clama epopeyas,
mece aguas de mares, lagos, glaciares,
acopia luz de estrellas y tálamos    
desliza fragmentos en manos del aire.
    
Cadencia de vapores en magma y silencio,
un camino de lavas ansioso se devuelve,
respalda el dolor de la madre tierra,   
escondida la roca se funde en su caldero,
sabor de linaje real, estrepitosa entrega
titán de lucha, tormenta de fiero guerrero.

Abrazo de vapor en el cráter perforado,
decidida furia del magma ¡gime!
el geiser late con fuerza,
en su misterio
escucha las mil voces de Babel, 
¡las acalla! 

Su poder de naturaleza viviente crece
remece todos los infiernos.

¡ESTALLA!

En el Tatio, San Pedro de Atacama, Chile.
Marzo 2004.

PROGRESO

                        
          
          El día golpea a mi puerta,
          el silencio reclama impaciente,
          ríen los goznes cuando llora el polvo,
          fecundas de simientes las paladas,
          muros en agonía,
          de esa, la que fue tu casa.
                 
          A horas de tu partida,
          la casa de las flores,
          de tus prisas del alma,
          enredada entre versos y cuentos,
          gimió al caer con desencanto,
          recordó tus risas,
          recordó tus llantos.
                  
          Sus árboles de suspiros, sus raíces del aire,
          el verde de sus hojas se escuchó marchito,
          pisoteado en el caos que dejó el enemigo,
          cuando vulneró el sagrario
          de esa, la que fue tu casa.
                   
          Buganvillia arrancada sin poder defenderse,
           el zorzal de la palma anidó en otro árbol,
          troncos convertidos en astillas,
           despertaron con dolor cada mañana.
                  
           Miré por última vez sus cerezos, sus olivos
           las flores nacidas de tus olvidos,
           y entre hachazos y humillantes carcajadas,
           risas de familia se ocultaron ultrajadas.
                    
           Al regresar volví mis ojos,
           ¡Lágrimas cayeron  junto al progreso!
                 
                  
                    
                                       A la familia de Osvaldo y Anamaría-Mayo 2004.