viernes, 12 de abril de 2013

LAFKENCHE

A Daniel Quinán, pescador Lafkenche, de la sureña Caleta Bonifacio, Chile.

El oleaje clama por ti,
el látigo del viento te llama,
¡Lafkenche ...e e e e!

Bote,
    vela, 
               anzuelo.

Plomo y sedal sumergidos,labran el agua, 
acaricias el adiós de una corvina grande,
otra zigzaguea en la esencia azul.

¡Se multiplica el silencio, Lafkenche!

Risueña a veces, la mar como mujer,
hoy es esquiva.
Al regreso, ¡el mate te sabe amargo!
La mirada de tu compañera
te lleva cual pasajero del deseo,
ante murmullos de los fantasmas...
el azul se tropieza con tus pupilas,
y junto a la huella de una memoria,
regresas a las olas,
que juntas hablan tu idioma,
¡Lafkenche!


sábado, 6 de abril de 2013

DESDE TU MUNDO TRANQUILO

Águila de La Sebastiana,
pléyade del Olimpo,
maderas, polvo, huesos,
subirán desde el fondo de 
tu mundo tranquilo.

Águila color de las auroras,
no cesarán ahora tus versos,
hasta encontrar el silencio 
de tu muerte.

Águila de Isla Negra,
recoges en tu plumaje
el rocío amargo de una primavera,
y vuelves hoy al tráfico de oleaje y vida.

¡La Chascona vestirá a tus cenizas
de flores, sol y poesía!

Pablo Neruda, 
en tu viaje a través de la noche,
remontaron tus poemas de amor,
tu prosa y tu pasado, 
en las tormentas, en el viento 
que traen las olas de tu Pacifico,
y cual águila orgullosa, 
tus versos transportaras, 
hacia una cordillera, 
que atesora aún tus pasos,
y late como un canelo, 
allá en un Temuco herido.

¡Pablo, eterno serás junto a tus palabras,
aunque fuiste sólo un hombre! 

HA DE SER EN LA AURORA...












Ha de ser en la aurora,
cuando su paz se funda con tus huesos.

Ha de ser al mediodía,
cuando el sol clame por tus cenizas.

Ha de ser en la tarde,
cuando el mar convierta su añil
en lágrimas de flores,
junto al cálido vino de tu historia.