En los páramos del sur
hay un fogón que guarda
vuelo de gaviotas
entre versos y miradas.
Las sombras, la muerte
llegaron de sorpresa
los árboles fueron ajenos
a las semillas, a los pájaros.
Nieves, escarchas
se posaron en tu piel
olvidando tu antifaz
de alas e inocencia.
En los páramos del sur
se refugiaron tus lágrimas
tu silencio en mi silencio
entre aroma de pinares
entre Bories y Colón
nuestros pasos
nuestras calles.
Y el titilar de una galaxia
sobre un jardín de coirón
en la nieve de los años
tibio dejó ese verso
Me gustas cuando callas…

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