Tu silencio va en mis hombros,
tu mirada en mi cabello,
y tu abrazo se ha cerrado
alrededor de mi recuerdo.
El viento ha callado
al escuchar mi voz…
¡Sí, estoy de regreso!
Pero, tú no me escuchas.
Tu silencio palpitante en el mío,
se ensombrece.
Y tus manos, ¡tus manos!
ya no pueden sentir las mías.
Mi regreso, es hoy a tu silencio
aún en las sombras de mi lluvia.
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